¿Hace falta desarmar el placard para la mudanza?
En la mayoría de los casos sí. Un placard de dos o tres cuerpos armado pesa mucho, es alto y difícilmente pasa por una escalera de edificio o entra parado en un ascensor. Además, moverlo armado hace que se tuerza: las uniones trabajan, los fondos se despegan y las puertas después no cierran derecho.
Hay excepciones. Un ropero chico de un cuerpo, macizo y en buen estado puede viajar armado si pasa por todos los accesos, vacío, con las puertas atadas o trabadas. Antes de decidir, medí el placard y el recorrido completo: puerta de la habitación, pasillo, escalera, ascensor y puerta de entrada de la casa nueva. Si tenés dudas, mirá la nota sobre qué hacer si un mueble no entra por la escalera.
¿Qué herramientas necesito para desarmar un placard?
Con un destornillador cruz, uno plano y un juego de llaves Allen se desarma casi cualquier placard. Un destornillador eléctrico acelera mucho el trabajo, pero usalo con el torque bajo: en la melamina, un tornillo pasado de vuelta rompe la rosca y después no agarra.
- Destornilladores cruz y plano, de un par de tamaños.
- Llaves Allen (muchos herrajes de placard las usan).
- Martillo de goma, para separar piezas encastradas sin marcarlas.
- Cinta de papel y marcador grueso, para numerar piezas.
- Bolsas chicas con cierre, para tornillos y herrajes.
- Mantas, cartón y film para proteger las piezas.
- Una segunda persona: los laterales y el techo no se sostienen solos.
¿Cuál es el paso a paso para desarmarlo?
El placard se desarma en el orden inverso al que se armó: primero lo que se mueve y después la estructura. Seguir ese orden evita que el mueble se descuadre mientras trabajás y que una pieza caiga cuando le sacás el tornillo que la sostenía.
1. Vaciar y sacar fotos
Sacá toda la ropa, las cajas y lo que haya arriba. Después sacá fotos del placard de frente, del interior, de cada unión y de cómo están colocadas las bisagras y las guías de los cajones. Esas fotos son el manual de armado que no tenés.
2. Retirar puertas
En las puertas de abrir, desatornillá las bisagras del lado del cuerpo del placard, no del lado de la puerta: así la bisagra queda en la puerta y no hay que volver a regularla. Muchas bisagras de cazoleta tienen un clip que se suelta sin herramientas. En las puertas corredizas, se levantan y se sacan del riel inferior; a veces hay un tope que hay que aflojar antes.
3. Sacar cajones y estantes
Los cajones se sacan tirando hasta el final de la guía y levantando o apretando la traba. No hace falta desarmar los cajones. Los estantes sueltos se levantan de sus soportes; guardá los soportes en una bolsa. Desatornillá el barral de colgar y sus soportes.
4. Desarmar el cuerpo
Sacá el fondo (muchas veces es una placa fina clavada o encastrada: trabajala con cuidado para no partirla). Después aflojá las uniones del techo y la base, y con otra persona sosteniendo, separá los laterales. Si el placard tiene varios cuerpos, primero separá los cuerpos entre sí y después desarmá cada uno.
¿Cómo guardo los tornillos para no perder nada?
Cada grupo de tornillos va en una bolsa rotulada con el número de la pieza de donde salió, pegada con cinta a esa misma pieza. Es el detalle que más tiempo ahorra al rearmar: los placards usan tornillos de varios largos y un tornillo largo en el lugar equivocado atraviesa la melamina.
Numerá cada pieza con cinta de papel (no marcador directo sobre el mueble) y anotá en la misma cinta su posición: "lateral izquierdo", "techo", "puerta 2". Los herrajes chicos, como excéntricas, tarugos, clips de bisagra y topes, van en una bolsa general bien cerrada dentro de una caja que viaje con vos o marcada como "abrir primero".
- Una bolsa por pieza, con el número de la pieza.
- Bolsas pegadas con cinta a la pieza que corresponde.
- Herrajes chicos en una bolsa general, dentro de una caja identificada.
- Fotos de cada unión antes de aflojarla.
- Llaves del placard atadas a una de las puertas o guardadas con los herrajes.
¿Qué placards no conviene desarmar?
No conviene desarmar los placards empotrados ni, muchas veces, los de melamina vieja o ya rearmada. Los empotrados están hechos a medida del hueco y fijados a la pared: en general quedan con la casa y, si los sacás, difícilmente encajen en otro lugar.
La melamina y el aglomerado tienen un límite de armados. Cada vez que se saca y se vuelve a poner un tornillo, la rosca se agranda. Un placard que ya fue mudado dos o tres veces, que tiene uniones flojas o el aglomerado hinchado por la humedad, puede no aguantar otro armado. En esos casos vale la pena pensar si conviene llevarlo o no.
| Tipo de placard | ¿Se desarma? | Qué tener en cuenta |
|---|---|---|
| Melamina nuevo o en buen estado | Sí | Torque bajo con el eléctrico; no forzar las excéntricas. |
| Melamina viejo o ya rearmado | Con cuidado o no | Si las roscas están flojas, puede no volver a quedar firme. |
| Madera maciza | Sí, por cuerpos | Suele estar armado con tornillos y encastres; es pesado: dos personas. |
| Con puertas corredizas | Sí | Marcar cada puerta y su riel; guardar ruedas y topes. |
| Con puertas espejadas | Sí, con mucho cuidado | Los espejos viajan parados, envueltos y separados. |
| Empotrado o a medida | No | Hecho para ese hueco; en general queda con la vivienda. |
| Ropero antiguo | Depende | Algunos se desarman sin herramientas por encastre; si dudás, consultá. |
¿Cómo protejo las piezas durante el traslado?
Las piezas grandes se envuelven en mantas o cartón y se atan juntas, y las puertas y espejos viajan parados contra un costado del camión. Lo que más se daña en una mudanza son las esquinas y los cantos de la melamina, así que conviene protegerlos con esquineros de cartón o con cinta y cartón doblado.
Agrupá las piezas de un mismo placard y atalas con film para que no se mezclen con las de otro mueble. Los espejos y vidrios, si se pueden sacar, van aparte, envueltos y marcados como frágiles. Si querés que lo embalemos nosotros, está el servicio de embalaje de mudanzas, y para las demás cosas de la casa tenés cómo embalar para una mudanza.
¿Cómo se vuelve a armar en la casa nueva?
Se arma en el orden inverso al desarme: cuerpo, fondo, barral y estantes, cajones y, al final, puertas. Armalo en la misma habitación donde va a quedar, porque un placard armado ya no pasa por la puerta del cuarto.
Antes de colocar el fondo, chequeá que el cuerpo esté a escuadra (las diagonales tienen que medir lo mismo): el fondo es lo que lo mantiene derecho. Si el piso no está nivelado, calzalo antes de colgar las puertas. Con las bisagras de cazoleta, las puertas se regulan con los tornillos de la bisagra hasta que queden parejas. Si es un placard alto, fijalo a la pared para que no pueda volcar.
Qué hacer hoy
Medí el placard y el recorrido hasta la calle, sacale fotos por dentro y por fuera y revisá en qué estado están las uniones. Con eso decidís si lo desarmás vos, si lo dejás o si nos pedís que lo hagamos. Mandanos las fotos por WhatsApp y te decimos cómo conviene trasladarlo.